| Edicin N3178

Buenos Aires, Argentina


Alejandro Iaccarino es el nuevo Ciudadano Ilustre de la Ciudad

Este mediodía, por iniciativa de la concejal Valeria Amendolara, fue declarado Ciudadano Ilustre de La Plata Alejandro Rómulo Iaccarino "por su defensa a la independencia económica y sus aportes en los Juicios por la Verdad".


Se hicieron presentes en el Concejo local el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el titular del Observatorio Social Legislativo, Norberto Liwski, asesores de la Jefatura de Gabinete de la Nación, autoridades municipales y organismos de Derechos Humanos, tales como Abuelas y Madres de plaza de Mayo.

El nuevo Ciudadano Ilustre de la Ciudad supo ser un importante empresario fundador de varias empresas hasta que en 1976, en el marco de la última dictadura, fue secuestrado y obligado a transferir todos sus bienes materiales. Fue víctima de la tortura en los distintos centros clandestinos de detención en que se lo mantuvo cautivo hasta 1978.

Iaccarino, quien es actualmente asesor personal de Pérez Esquivel, ha declarado en los Juicios por la Verdad brindando su valioso aporte para la búsqueda de la verdad histórica.

Al hacer uso de la palabra, la concejal Amendolara resaltó, entre los motivos por los cuales fue distinguido, "que tuvo y tiene la voluntad y la entereza diaria de seguir dando una pelea individual y colectiva que ya lleva 34 años en busca de verdad y justicia".

Defensa de la industria Nacional

En 1963 erigió la teoría económica denominada Plan Económico Expansivo General.
Creó en distintas ciudades Cámaras empresariales para poder estructurar una entidad Nacional, lo que más adelante culminó con la creación, en 1982, de la Confederación Económica Argentina, que fuera bendecida por el papa Juan Pablo II en 1985. Esta Confederación sirvió para reivindicar los bienes que la última dictadura militar había arrebatado, y contribuyó a mitigar el perjuicio que causó la concentración económica de José Alfredo Martínez de Hoz, quien favoreció a las compañías multinacionales destruyendo de esa forma a la pequeña y mediana industria nacional.

En este contexto, Iaccarino desarrolló una amplia difusión en toda América Latina de la planificación económica impuesta por la Comisión Trilateral para apoderarse de las empresas estatales de los distintos Estados Latinoamericanos, como así también de la fabricación ficticia del endeudamiento externo.