| Edición Nº3002

Buenos Aires, Argentina


La solidaridad y el reciclaje como medio de vida

Swahili es un emprendimiento que fabrica objetos de marroquinería con lonas recicladas, parte de las cuales se las provee la Cámara de Diputados a través de banners ya inutilizados. En un futuro, Iván Luis Pavelikc, ideólogo de esta iniciativa que genera conciencia de la reutilización y les brinda trabajo a familias, sueña con que su barrio viva del proyecto.


Iván, Lili, Elías, y Mary forman un equipo de trabajo muy particular. El promotor de la idea los unió bajo el lema de su marca "Swahili", que es la lengua oficial de Uganda, Tanzania y Kenia, así como de la Unión Africana. De este idioma se desprende la frase "Hakuna Matata", que se traduce como "No te preocupes, sé feliz". Así es como se los ve trabajar al llegar a su taller en el barrio Los Coquitos de la localidad de Melchor Romero, en La Plata.

Los productos son fabricados íntegramente con lonas de comidas para perros y banners reciclados. Esto es lo que hoy le permite cumplir su sueño de emplear a algunos vecinos del barrio y aspira a seguir creciendo para que algún día todo el barrio pueda vivir del proyecto, tal como lo hacen esas comunidades africanas que hablan el "swahili".

Las personas que trabajan en el taller son muy diferentes entre sí, pero parecen llevarse muy bien. Entre risas, Liliana Arepoco, modista del lugar nos expresa: "Yo siempre me dedique a la costura, pero nunca en telas tan duras, gracias a Iván pude tener un empleo y conocer a esta gente excepcional, ya que tengo una edad en la que nadie me hubiera dado trabajo".

Por su parte, María Guillén, una mujer reservada y simpática, manifiesta: "Esta tarea me permite cuidar a mi bebé que tan solo tiene 11 meses. Conocí a Iván por medio de Elías, y  nunca había tocado una máquina de coser. Me costó aprender el oficio, pero con paciencia pude hacerlo, ahora me siento parte de esto y me encanta el trabajo".

Elías es un hombre sencillo y humilde. Antes de entrar a "Swahili" trabajaba en una carbonería. Iván lo contrató como jefe de taller y con el ruido de la máquina de coser de fondo nos cuenta: "Acá somos un equipo de trabajo, no siento que ninguno tenga que mandar por encima de otro, todos somos iguales y es muy lindo trabajar así". Con emoción, agrega que "Iván llegó hasta mí y me cambió la vida. En la carbonería no me alcanzaba para mantener a mi familia y el me dio un trabajo que no sólo me da de comer, sino que me deja hacer lo que a mí más me gusta que es coser. Ahora tengo la conciencia de lo que significa el reciclaje, que antes no existía".

Para finalizar, Iván, el creador de este emprendimiento que permitió que este grupo de personas hoy tengan por primera vez una obra social, reflexiona: "En mi casa siempre se separó la basura, y esto no sólo me generó conciencia del reciclaje, sino que hoy puedo ayudar a que estas familias vivan mejor. Además, a las personas que les enseñamos este oficio en los talleres de la cárcel y en las escuelas les sacamos una sonrisa, y eso me da mucha satisfacción".

La Cámara de Diputados dona banners que fueron utilizados en distintas actividades institucionales y asume el compromiso con este emprendimiento de seguir aportando los materiales para que Iván, Elías, Lili y Mary puedan seguir creciendo.