| Edición N° 3606

Buenos Aires, Argentina

10-01-2020 |


Desde la Legislatura Bonaerense analizan una transferencia del Anfiteatro Martín Fierro a la Municipalidad

Un proyecto de ley ingresado el 28 de noviembre del año 2018 está siendo estudiado por los diputados bonaerenses con la intención de transferir a la Ciudad de La Plata el Anfiteatro Martín Fierro, ubicado en el Paseo del Bosque. La iniciativa tiene como autor al diputado platense Diego Rovella, quien fue acompañado por sus pares Carolina Barros Schelotto y Guillermo Bardón.


El Anfiteatro Martín Fierro, ubicado en el corazón del Bosque platense, tuvo en el pasado una importante actividad en los meses de primavera y verano particularmente, y está intrínsicamente relacionado con lo más sentido de la historia de la capital bonaerense.

Por esa razón, el diputado radical Diego Rovella, ingresó una iniciativa parlamentaria para que la provincia transfiera el dominio a la Ciudad a efectos de comenzar una etapa de reconstrucción que no será para nada simple de acuerdo al estado de abandono en el que se encuentra el predio desde hace por lo menos dos décadas.

El proyecto en su artículo 1 dispone la transferencia a la Municipalidad “con todo lo plantado y adherido al suelo, el total de las instalaciones y las dependencias a él correspondientes” del Anfiteatro Martín Fierro ubicado en el Paseo del Bosque, el gran pulmón verde que tiene la Ciudad de La Plata a metros del centro.

Actualmente, la iniciativa se encuentra en la Comisión de Tierras y Organización Territorial, con fecha de ingreso 4 de diciembre del año 2018 pero aún no tiene fecha de salida. Luego deberá pasar para su estudio por las comisiones de Presupuesto e Impuestos, Legislación General, y Asuntos Constitucionales y Justicia.

Un lugar en la historia de la Ciudad

En los fundamentos se desarrolla la rica historia del lugar, que data del año 1902, apenas un breve tiempo después a la fundación de la Ciudad, cuando el vecino Nicolás Cúccolo, de origen italiano, solicita al gobierno de la provincia de Buenos Aires la concesión de una parte del Paseo del Bosque. Su idea era utilizar la isla existente en el lago para ofrecer espectáculos al aire libre.

Dice el proyecto que la primera instalación en el lugar fue una construcción de madera acompañada de unas cien butacas para los espectadores.
 
Unos años después, en 1911, por iniciativa del gobernador José Inocencio Arias, la Legislatura de la provincia sanciona la Ley 3.373 autorizando al Poder Ejecutivo a invertir 150.000 pesos moneda nacional en la “construcción de un pabellón de verano y un nuevo teatro” en reemplazo del existente.

Luego, en 1914, por ley provincial 3.562 se autoriza invertir 98.650 pesos moneda nacional para terminar la obra del “teatro del lago de la ciudad de La Plata”, pasando esta a ser la denominación oficial.

Cuenta la historia que ese año el señor Cúccolo dirige el emprendimiento que se presentará como cine, con unas 500 butacas y palcos, y un año más tarde ya se desarrolla como teatro.

El anfiteatro sigue siendo administrado por la firma Cúccolo y Cia hasta que en 1918 vende su concesión del “Teatro del Lago y anexos” a la sociedad de Santiago Dezza.

En la década de 1940 es demolido el Teatro del Lago con la intención de construir un teatro al aire libre.

El nuevo edificio es inaugurado el 18 de noviembre de 1949 como parte de los festejos por el 67° aniversario de la Ciudad de La Plata. A la ceremonia de inauguración asistieron el presidente Juan Domingo Perón junto a su esposa, Eva Perón. Completaban la comitiva de la visita el gobernador Víctor Mercante y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Héctor Cámpora.

El nuevo edificio es obra de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y data del año 1945.

Su arquitectura se inscribe en la etapa de la “arquitectura monumental del estado” de la primera época del peronismo. A diferencia de la construcción en épocas del liberalismo, ya no se intentaba mostrar el prestigio de las instituciones sino la imperiosa presencia del Estado expresada a través del sentido del orden y la verticalidad.

La capacidad del teatro es de 2.600 espectadores.

Pedidos constantes

Diferentes grupos de la cultura, legisladores y referentes sociales de la Ciudad vienen solicitando desde hace tiempo la transferencia del predio para dotar a la capital provincial de un centro cultural de verano, al aire libre y con la posibilidad de exhibir espectáculos artísticos para una importante cantidad de asistentes.

Hasta hace alrededor de dos décadas el Teatro alojó algunas expresiones veraniegas de la cultura, pero con el tiempo el deterioro lo fue ganando hasta convertirlo en un lugar abandonado, aunque con grandes posibilidades de restauración.

Ahora la posibilidad de la reactivación está en manos de la Legislatura provincial, que puede ser la gestora de un traspaso a la Ciudad, con el imperativo de tener que refaccionarlo en dos años y así dejarlo pleno para que vuelva a ser disfrutado.