Un laboratorio argentino fabricó la vacuna Sputnik V y espera la aprobación de Rusia para hacerlo en serie

| Edición N° 4078

Buenos Aires, Argentina

20-04-2021 |


Un laboratorio argentino fabricó la vacuna Sputnik V y espera la aprobación de Rusia para hacerlo en serie

El primer lote será analizado por el Instituto Gamaleya para que el laboratorio Richmond comience a fabricarla de manera masiva. Se espera que la producción a gran escala sea a partir del mes de junio


"Laboratorios Richmond lanzó la producción de la Sputnik V en la Argentina, el primer país de América Latina en fabricar la vacuna", informó la cuenta oficial del desarrollo del Centro Nacional de Microbiología y Epidemiología Nikolay Gamaleya.

De esta manera, Argentina se ha convertido en el primer país de América Latina en iniciar la producción de la vacuna rusa. "RDIF y sus socios facilitaron la transferencia de tecnología a Laboratorios Richmond. El primer lote se enviará al Centro Gamaleya para el control de calidad", dice el comunicado, en el que se agrega que "la producción a gran escala de la vacuna debe comenzar en junio".

"La vacuna fue registrada en el país bajo el procedimiento de autorización de uso de emergencia y la vacunación contra el coronavirus con la vacuna rusa comenzó el 29 de diciembre de 2020. La Sputnik V producido en Argentina podría exportarse a países de América Central y América Latina en una etapa posterior", agrega la información.

Hasta la fecha, Sputnik V, con una eficacia del 97,6% según el análisis de los datos sobre la tasa de infección por coronavirus entre los vacunados en Rusia con ambos componentes del Sputnik V desde el 5 de diciembre de 2020 al 31 de marzo de 2021, se ha registrado en 60 países a nivel mundial con una población total de 3 mil millones de personas.

El comunicado difundido por el sitio oficial de la vacuna Sputnik V menciona que el presidente Alberto Fernández dijo que "estamos muy entusiasmados con la posibilidad de producir Sputnik V en Argentina, una vacuna con la que ya estamos protegiendo a gran parte de nuestra población con excelentes resultados. Será una gran oportunidad para avanzar en la lucha contra la pandemia no solo en Argentina, sino también en América Latina".

Por su parte, Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia, indicó que "Argentina fue el primer país de América Latina en aprobar el Sputnik V y comenzar a usarlo para vacunar a la población. Hoy nos complace anunciar que Argentina se ha convertido en el primer país de la región en lanzar la producción de Sputnik V gracias a la alianza entre RDIF y Laboratorios Richmond. Sputnik V está aprobado en más de 10 países de América Latina y Centroamérica y la producción en Argentina ayudará a facilitar las entregas a otros socios de la región".

Marcelo Figueiras, presidente de Richmond Laboratories, quien actualmente se encuentra en Rusia, indicó que "Laboratories Richmond se enorgullece de contar con el apoyo del Fondo Ruso de Inversión Directa que se basó en nuestra plataforma científica y técnica para producir la vacuna Sputnik V en Argentina. Celebramos este reconocimiento que premiaremos con trabajo, compromiso y profesionalismo, para facilitar la disponibilidad de la vacuna en el menor tiempo posible para Argentina y toda la región latinoamericana".

Como se sabe, la vacuna Sputnik V se basa en una plataforma probada y bien estudiada de vectores adenovirales humanos, que causan el resfrío común y han existido durante miles de años. Sputnik V utiliza dos vectores diferentes para las dos inyecciones en un curso de vacunación, lo que proporciona inmunidad con una duración más prolongada que las vacunas que utilizan el mismo mecanismo de administración para ambas inyecciones.

La seguridad, la eficacia y la ausencia de efectos negativos a largo plazo de las vacunas adenovirales han sido probadas por más de 250 estudios clínicos durante dos décadas. Hasta el momento, no hay alergias fuertes causadas por Sputnik V, inidica el comunicado oficial.

La temperatura de almacenamiento de Sputnik V a + 2 + 8 C significa que se puede almacenar en un refrigerador convencional sin necesidad de invertir en infraestructura adicional de cadena de frío.