En un contexto de extrema urgencia climática, el presidente Javier Milei firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que declara la emergencia ígnea en gran parte de la región patagónica. La decisión se tomó este jueves 29 de enero, luego de que los gobernadores locales y diversos sectores de la oposición aumentaran la presión sobre el Ejecutivo nacional ante el avance descontrolado de las llamas.
Puntos clave de la medida:
–Provincias alcanzadas: El alcance principal del decreto abarca a Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, zonas que han registrado los focos más críticos durante el actual verano austral.
–Transferencia de recursos: Según fuentes oficiales, la declaración permitirá la transferencia directa de miles de millones de pesos destinados exclusivamente al combate del fuego y al apoyo de las comunidades afectadas.
–Impacto ambiental: Se estima que el fuego ya ha arrasado con más de 230.000 hectáreas de vegetación nativa, afectando ecosistemas clave como el Parque Nacional Los Alerces y zonas productivas de La Pampa.
Contexto de la decisión
La firma del DNU ocurre tras casi dos meses de incendios activos que generaron fuertes críticas a la gestión ambiental del Gobierno. Sectores políticos señalaron que la respuesta inicial fue insuficiente, vinculando la demora a los recortes presupuestarios en el Manejo del Fuego y a la agenda política del mandatario.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que el objetivo es brindar «herramientas legales expeditivas» para que las fuerzas de seguridad y brigadistas cuenten con el equipamiento y la logística necesaria de manera inmediata.
Situación actual en el terreno
A pesar de la declaración de emergencia, brigadistas y voluntarios continúan trabajando en condiciones extremas. En provincias como Chubut, se han detectado focos presuntamente intencionales, mientras que otros han sido atribuidos a causas naturales, como la caída de rayos en zonas de difícil acceso.
Con esta medida, el Gobierno busca centralizar el operativo federal y mitigar una tragedia ambiental que amenaza con seguir expandiéndose si no se estabilizan las condiciones meteorológicas en la región.