
El referente de la oposición gremial, Jesús Nieves, habló en exclusiva con Radio Pop La Plata (FM96.7) y acusó a la secretaria general, Fabiola Mosquera, de mantener un diálogo más fluido con funcionarios políticos e intendentes que con los propios afiliados, poniendo en duda si el objetivo de la organización es defender el poder adquisitivo de los estatales o preservar su relación con el Gobierno.
El conflicto se reavivó tras el acuerdo firmado en julio, donde UPCNBA aceptó un incremento salarial del 7% para los trabajadores de la Ley 10.430 (5% en julio y 2% en agosto). En aquel momento, el secretario gremial, Juan Pablo Martín Oyarzábal, detalló que la aprobación se dio "por indicación" directa de Mosquera, lo que encendió las alarmas por la aparente ausencia de asambleas o mandatos de bases. Aunque el gremio anunció formalmente que la mesa paritaria se reabriría en septiembre, promediando el mes los trabajadores debieron activar reclamos formales para exigir que la convocatoria gubernamental se haga efectiva.
La tensión interna también se traslada al ámbito municipal. Si bien la conducción celebró avances recientes —como el aumento del 10% acordado en agosto junto al intendente de La Plata, Julio Alak, y convenios de expansión institucional en otros distritos—, las bases denuncian que las decisiones estructurales se siguen tomando "entre cuatro paredes". Los sectores disidentes exigen que el sindicato transparente los porcentajes debatidos y someta las propuestas oficiales a votación, advirtiendo que los salarios continúan perdiendo capacidad de compra frente a la inflación mientras se postergan las respuestas concretas.