Investigado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, Insaurralde fue filmado en una serie de movimientos que, según una investigación periodística, se repitieron con regularidad a lo largo de varios días. Las imágenes difundidas muestran que el exfuncionario llegaba cerca del mediodía a un edificio de oficinas de la calle Libertad, en la Ciudad de Buenos Aires, y permanecía allí hasta la tarde, donde mantenía reuniones y otras actividades.
El dato que despertó interés fue el destino de esas visitas: una oficina vinculada al estudio jurídico de la abogada Mariana Gallego y de su socio Antonio Mura, ambos con estrechos lazos con ALEARA, el gremio que nuclea a los trabajadores del sector. Gallego, además, es la esposa del abogado y figura mediática Mauricio D’Alessandro, también conocido por su cercanía con esa actividad.
Por ahora no se conoce el motivo de los encuentros ni hay una conexión judicial directa entre el sindicato y la causa que involucra al exjefe comunal. Sin embargo, su presencia en un espacio asociado al mundo gremial del juego reavivó el foco sobre un vínculo que desde hace años aparece en versiones y análisis sobre la red de poder que rodea a esa industria.
La relación entre Insaurralde y el sector del juego fue objeto de comentarios y especulaciones durante buena parte de su trayectoria política. Distintos actores de la política y del mundo empresarial sostienen desde hace tiempo que esa cercanía le habría permitido afianzar su peso dentro de la estructura bonaerense y, a la vez, habría potenciado la capacidad de presión de las empresas y sectores vinculados a la actividad.
El episodio llega en un momento especialmente complejo para el exfuncionario. Hace algunas semanas, la causa por presunto enriquecimiento ilícito recuperó visibilidad a partir de la difusión de videos en los que aparecería su exesposa, la conductora Jesica Cirio, en un vestidor donde se ven grandes cantidades de dinero en efectivo. Ese material se sumó a la discusión pública mientras la Justicia sigue recolectando pruebas y analizando los movimientos patrimoniales de los principales investigados.
Con estas nuevas imágenes, el expediente suma una arista sindical que podría abrir nuevos interrogantes sobre los contactos y relaciones que Insaurralde mantiene en medio de una de las investigaciones más resonantes de los últimos años. En tanto, la causa continúa su curso y sigue bajo la lupa tanto a sus protagonistas como a los sectores que giran en torno a un expediente que no deja de sumar capítulos.